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El blog de Nimbi

¿Por qué Richard Thaler, nobel de Economía, es la inspiración detrás de Nimbi?

07-06-2021 12:47:16 / Por Nimbi

Era finales del 2017 cuando volvía a Chicago desde mi luna de miel. Mis estudios de LL.M (Master of Laws) habían terminado y ahora me disponía a abrirme camino en el mundo del emprendimiento. Por suerte para mí, la inspiración llegaría rápido. El lunes 9 de octubre, Richard Thaler conocido como el “padre de la economía del comportamiento” era reconocido con gran entusiasmo en la Universidad de Chicago tras ganar el Premio Nobel de Economía. Si bien no he estado ajeno al mundo de la economía, porque me casé con una economista, los postulados de Thaler, con fuerte influencia de la sicología, eran algo nuevo para mí. Ese día, sus palabras me hicieron mucho sentido, ya que finalmente no se recurría a rígidos modelos teóricos para explicar el mundo sino que se basaban en el lado “más humano” y real de cómo actuamos en nuestro día a día.

Es así cómo me puse a investigar más sobre él y llegué a su libro más conocido, el cual pavimentaría su camino al máximo reconocimiento en su área. “Un pequeño empujón: El impulso que necesitas para tomar mejores decisiones sobre salud, dinero y felicidad", se llama el libro publicado en 2008 junto al abogado y profesor de derecho de Harvard, Cass Sunstein. La hipótesis central de Thaler es que “si quieres que la gente haga algo, hazlo fácil. Remueve los obstáculos”. Y claro, cuántas veces hemos presenciado elaboradas estrategias, programas y políticas, que, si bien en papel aparecen como la solución perfecta, en la práctica han resultado un desastre porque la gente reaccionó de otra manera, botando cuantiosos recursos a la basura y dejando atrás a frustradas autoridades sin saber qué más hacer.

Ojo que no se trata de prometer populismos y “dar las cosas en bandeja”. Eso llevaría a otras consecuencias indeseadas que no entraremos a discutir aquí. Sino que se trata de dar ese empujoncito en la dirección correcta en el minuto preciso, alineándose con los deseos más profundos de las personas pero que no son capaces de materializar por sí mismos. Ese empujoncito es lo que Thaler nombra como “Nudge”, y que desde la publicación de su trabajo ha inspirado a gobiernos enteros a utilizar herramientas de economía del comportamiento para mejorar la vida de millones de habitantes, tal y como lo hizo Barack Obama en la Casa Blanca y luego David Cameron en Reino Unido.

¿Qué tiene todo esto que ver con Nimbi? Bueno, tiene todo que ver, ya que la economía del comportamiento es la base fundamental de nuestro emprendimiento. La educación es precisamente uno de los ejemplos donde el camino no es lineal y existen múltiples obstáculos y desafíos tanto para los estudiantes que sueñan con un mejor futuro como para las instituciones de educación que quieren entregarles las herramientas y conocimientos para que lo logren. En la vida real, pueden existir distintos factores que lleven a un alumno a desmotivarse y no completar los estudios. O quizás sus problemas financieros le impiden cumplir y termina abandonando.

Al vivir en primera persona ser estudiante en una institución extranjera me di cuenta de que no importa cuántos recursos tenga una universidad, sino, cómo los usa para ayudar a sus alumnos. Tras varias iteraciones, llegué a la conclusión de que el usar “empujoncitos” en aquellos momentos difíciles, podía ser decisivo entre un estudiante empoderado y uno desmotivado. Es así cómo se va gestando Nimbi.

Por contradictorio que suene, Nimbi utiliza la tecnología para hacer un acompañamiento estudiantil “más humano” y personalizado -no más masivo y frío- utilizando “nudges”. No se trata de mandar un mensaje o correo más que termina en la casilla de spam o en el basurero o reiteradas llamadas que terminan siendo bloqueadas. Todos hemos recibido mensajes o correos de nuestras instituciones de educación superior en los que se puede saber, solo leyendo el asunto del correo, que éste se ha enviado a todos los estudiantes sin distinciones y perdemos el interés de inmediato.

Lo que hace que un mensaje tipo “nudge” sea diferente, es la personalización del mensaje respecto de quien lo recibe, asegurando además que le llegue en el momento preciso en que el estudiante lo necesita. Asimismo, el contenido y la forma en que se comunica debe estar pensado para generar un refuerzo positivo y que lleve a la acción, no traspasar un mensaje de castigo o rechazo. Volviendo a lo postulado por Thaler, debe ser fácil y atractivo, no dejarte angustiado lo que puede bloquearte aún más. Por ejemplo, si tienes 200 estudiantes con sólo un 30% de posibilidades de graduarse no conviene decirle: “Si no te esfuerzas y comienzas a estudiar más, no te graduarás. Podrías probar algo como: “Sabemos que estudiar puede ser difícil, pero ¡no estás solo! Tenemos tutorías disponibles, que han ayudado a miles de estudiantes a graduarse y queremos que tú también lo hagas. Contáctanos”.

En Nimbi buscamos crear empujones que sean efectivos, atacando la raíz del problema y creando hábitos que ayuden a los estudiantes a graduarse de forma exitosa. Asimismo, nos preocupamos de que el mensaje esté conectado con el área específica de la institución que puede prestar ayuda (como el área de pagos, tutorías, apoyos psicológicos, etc). Un buen empujón debe tener una mentalidad de crecimiento, que logre que el estudiante piense en su mente: “Hoy no soy bueno para estudiar matemáticas, pero si practico, puedo mejorar". En definitiva, buscamos que los nudges le den a quien los recibe un control sobre su destino.

Los invitamos a estar atentos a un siguiente post que mostrará por qué es aún más importante el nudging en tiempos de pandemia en la educación superior.

 

Call to action Nudging

 

Tags: nudging

Nimbi

Escrito por Nimbi